Foro Intergubernamental sobre
Seguridad Química
IFCS/FORUM
III/23w
Tercera Reunión – Informe Final del Foro III Declaración
de Bahia sobre la Seguridad Química
DECLARACIÓN
DE BAHIA SOBRE LA SEGURIDAD QUÍMICA
I. Nosotros,
asociados participantes en el Foro Intergubernamental sobre Seguridad
Química (IFCS), nos reunimos en Salvador, Bahia (Brasil), los días 15-20 de
octubre de 2000, en nuestro III Foro. Nosotros, representantes de los
gobiernos organizaciones internacionales y organizaciones no
gubernamentales de la industria, los grupos de interés público y los grupos
preocupados por cuestiones científicas y laborales:
Reafirmamos
nuestro compromiso con la Declaración
de Río sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, incluidos los principios
sobre desarrollo sostenible, creación de capacidad, acceso a la información
y enfoque de precaución;
Renovamos
nuestro compromiso con el Capítulo
19 del Programa 21, reconociendo los retos establecidos para la
seguridad química en 1992 en Río;
Tomamos
nota de los progresos efectuados desde
la creación de nuestro Foro en 1994;
Resaltamos
la función primordial de la gestión
racional de los productos químicos en el desarrollo sostenible y la
protección de la salud humana y el medio ambiente;
Reconocemos
la responsabilidad de todos los
sectores a fin de trabajar juntos en nuestra visión compartida sobre la
gestión segura de los productos químicos;
Reconocemos
que todos los países presentan
diversas necesidades para lograr la seguridad química;
Reconocemos
la importancia de que se facilite la
asistencia técnica y financiera y la transferencia de tecnología a los
países en desarrollo y a los países con economías en transición para
alcanzar las prioridades del Foro más allá de 2000;
Entendemos
que nuestros conocimientos sobre los
efectos de la exposición a los productos químicos siguen siendo muy
incompletos, que se necesitan investigaciones y vigilancia continuadas, que
los nuevos riesgos exigirán nuevas respuestas, que la cooperación y la
asociación son indispensables para la formulación de normativas e
infraestructura apropiadas de gestión de los productos químicos en todos
los países, y que un público conocedor es un apoyo primordial para la labor
que ha de efectuarse; y
II.
Por consiguiente, hacemos un llamado a los gobiernos, la industria, las
organizaciones no gubernamentales de interés público, los sindicatos, las
organizaciones científicas, las organizaciones internacionales y el público
que se comprometan con nuestros esfuerzos comunes, asociándose a los
mismos, en particular para el logro de las prioridades que hemos
establecido para su examen en el Foro IV y Foro V y más adelante:
1.
Fomentando la cooperación mundial para la gestión de los productos
químicos, para la prevención de la contaminación, para la agricultura
sostenible, y para obtener procesos, materiales y productos más limpios;
2.
Aumentando la difusión de información sobre el uso de los productos
químicos en condiciones de seguridad; los riesgos que pueden estar
implicados en su fabricación, su liberación al medio ambiente y
eliminación; y los medios para evitar o reducir los riesgos;
3.
Asegurando que todos los países tengan la capacidad necesaria para la
gestión racional de los productos químicos, en particular mediante
normativas, leyes e infraestructura nacionales coordinadas;
4.
Ratificando y aplicando los convenios y acuerdos sobre los productos
químicos y asegurando la coordinación eficiente y efectiva entre todas las
organizaciones y actividades relacionadas con la seguridad química;
5.
Sistematizando los recursos para resolver los problemas de seguridad
química garantizando una respuesta y acción internacional concertadas, como
ser en el tráfico ilícito de productos tóxicos y peligrosos; y
6.
Aumentando el acceso a la información, los conocimientos y el desarrollo de
capacidad sobre seguridad química, reconociendo que las comunidades tienen
el derecho a saber respecto a los productos químicos en el medio ambiente y
a participar con conocimiento de causa en las decisiones sobre seguridad
química que les afecten.
III.
Si bien estamos satisfechos de la amplia labor realizada, nosotros, los participantes,
consideramos que todavía queda mucho por realizar para cumplir las
intenciones establecidas en el Capítulo 19, ya que:
1.
Muchos países todavía están luchando para establecer la infraestructura
indispensable para la seguridad química incluyendo la creación de
mecanismos nacionales de coordinación, la formulación de perfiles
nacionales y la aplicación de planes nacionales de acción;
2.
En el mundo, las normas de seguridad química están muy por debajo de lo que
se necesita para proporcionar protección apropiada a la salud humana y el
medio ambiente;
3.
Los recursos internacionales movilizados han sido insuficientes y existen
escasos recursos locales para gestionar y eliminar correctamente las
numerosas reservas de plaguicidas en desuso y productos químicos peligrosos
que quedan en el mundo; y
4.
Las evaluaciones internacionales de los productos químicos no han alcanzado
las metas fijadas en el Foro I en 1994.
IV.
Para avanzar basándose en los progresos realizados hasta la fecha y
alcanzar los objetivos fijados en varios foros y en Salvador de Bahia en el
curso del Foro III, nosotros, los participantes, nos comprometemos a:
1.
Trabajar juntos como asociados en esta empresa común, reconociendo las
valiosas contribuciones que cada uno ha de hacer para el logro de nuestras
metas;
2.
Conceder más importancia a la cooperación y la coordinación en todos los
niveles, buscando sinergias mediante las preocupaciones y experiencias
compartidas, y mediante la agrupación de los recursos;
3.
Identificar soluciones innovadoras para los problemas de la seguridad
química y aplicarlas enérgicamente;
4.
Buscar los medios de conseguir recursos mayores y más estables para
permitir que se desarrollen las actividades sobre las acuciantes
prioridades identificadas y las metas establecidas en el Foro III; y
5.
Promover la entrada en vigor, lo antes posible, de los tratados y acuerdos
internacionales relativos a la seguridad química que están en curso de
negociación o que todavía no se hallan en vigor.
V.
Con objeto de poder centrar nuestras energías y recursos y de medir
nuestros progresos, nos comprometemos y, cuando sea aplicable, con el apoyo
de los países y organizaciones donantes, a alcanzar un número de metas para
su examen en el Foro IV y Foro V,
establecidas de modo amplio en nuestro documento del Foro III Prioridades
para la Acción más allá de 2000. Para tenerlas en cuenta, enunciamos
esas metas primordiales de forma resumida:
Para
2001:
Se habrá adoptado el
Convenio sobre Contaminantes Orgánicos Persistentes.
Para
2002:
La mayoría de los
países, mediante un procedimiento de múltiples partes interesadas, habrán
desarrollado un perfil nacional sobre gestión de los productos químicos,
asegurado la coordinación nacional para la gestión nacional de los productos
químicos y designado un Punto Focal Nacional para IFCS.
Setenta o más países
habrán establecido sistemas destinados a evitar los principales accidentes
industriales y sistemas para la preparación y respuesta en caso de
emergencia.
Se habrán establecido
centros sobre intoxicaciones en treinta o más países que no los poseyeran y
se habrán fortalecido por lo menos en setenta más.
Para
el Foro IV en 2003:
Habrá entrado en vigor
el Convenio de Rotterdam.
Se habrá adoptado el
Sistema Armonizado Mundial para la Clasificación y el Etiquetado de los
Productos Químicos.
Estará en
funcionamiento una Red efectiva de intercambio de información sobre
creación de capacidad para la gestión racional de los productos químicos.
El Foro examinará
recomendaciones para la prevención del tráfico ilícito de productos tóxicos
y peligrosos, y los países habrán preparado sus estrategias nacionales.
Se habrá preparado un
informe sobre el problema de los plaguicidas de toxicidad aguda y de las formulaciones
de plaguicidas gravemente peligrosas, recomendando opciones de gestión
racional.
Todos los países
habrán notificado las iniciativas de reducción del riesgo adoptado sobre
otros productos químicos de mayor preocupación.
Para
2004:
Se dispondrá de
recomendaciones para establecer principios comunes y métodos armonizados
para las metodologías del riesgo sobre determinados puntos finales
toxicológicos.
Se habrá completado y
puesto oportunamente a la disposición del público un millar adicional de
evaluaciones de riesgos químicos.
La mayoría de los
países dispondrán de procedimientos para asegurar que los productos
peligrosos lleven información apropiada y fiable sobre seguridad.
La mayoría de los
países dispondrán de estrategias integradas y ecológicamente racionales
sobre la lucha contra las plagas y los vectores.
La mayoría de los
países habrán establecido planes de acción para la gestión segura de las
reservas de plaguicidas en desuso y de otros productos químicos peligrosos
y por lo menos dos países de cada región del IFCS habrán comenzado a
ejecutar sus planes de acción.
Tras su adopción en
2001 habrá entrado en vigor el Convenio sobre Contaminantes Orgánicos Persistentes.
Por lo menos dos
países más de cada región del IFCS habrán establecido un Registro de
emisiones y transferencia de contaminantes o un inventario de emisiones.
Para
2005:
Por lo menos cinco
países de cada región del IFCS tendrán sistemas completos para el
intercambio de información sobre los productos químicos peligrosos.
La mayoría de los
países habrán establecido normativas nacionales con objetivos para mejorar
la gestión de los productos químicos.
Más
allá del Foro V (previsión para 2005 ó 2006):
Será plenamente
operativo el Sistema Armonizado Mundial para la Clasificación y el
Etiquetado de los Productos Químicos.
La mayoría de los
países de cada región del IFCS tendrán sistemas plenamente operativos para
el intercambio de información sobre los productos químicos peligrosos.
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